domingo, 13 de mayo de 2012

Horror o belleza.

 La sociedad actual marca unos cánones de belleza muy altos donde la belleza física está basada en mantener un cuerpo esculpido y sumamente delgado. Muchas de las modelos que observamos en las pasarelas no pesan lo fisiológicamente establecido y sustentan unos hábitos alimenticios faltos de las sustancias pertinentes para una dieta saludable. Esto conlleva a numerosos trastornos, tanto psicológicos como estéticos promovidos por la sociedad y por el ansia de cumplir lo que nos rige esta. ¿Cuántas veces escuchamos los desajustes en el mundo de la moda? Cada día que pasa somos más competitivos y exigimos una ''igualdad''entre cada uno de nosotros sin darnos cuenta de que cada persona es diferente y que unos kilogramos más o menos no hace que se sea mejor o peor persona. Estos trastornos se suelen dar en personas inseguras de sí mismas, inestables o que se dejan guiar con facilidad. No solo se ha establecido en nuestra época sino que desde la antigüedad ha habido unos rangos marcados y muy diferentes. Ahora lo encontramos en las pasarelas o trasladadas a los más jóvenes pero anteriormente también lo podíamos encontrar en las cortes o en la nobleza. El ansia de seguir al rebaño excusándonos en mantenernos saludables y en la práctica de ejercicio hasta límites insospechados no es una cuestión que podamos abarcar como sana y beneficiosa. Si se sobrepasan los límites de lo establecido no solo recreará una afección a nivel corporal sino a nivel mental que producirá un imparable trastorno. El miedo de aceptar que se tiene una enfermedad es constante actualmente pero hay que asumir que para salir de dichos problemas hay que ser aconsejado por un experto en la materia. Lo más importante para mantenerse sano en todos los campos es guiarse por uno mismo sin pensar en lo que las personas piensen de ti.

Sexismo desde la infancia.

 Me parece interesante observar las primera etapas del ser vivo por lo que pongo especial interés en dichos temas. Para ello nos tenemos que remontar a los cuentos como el de Blancanieves, la Cenicienta o la Bella durmiente que son claros ejemplos de la cultura de sumisión de la mujer hacia el hombre donde ellas son seres pasivos cuya vida carece de sentido sin su príncipe azul. No solo en los cuentos observamos esta distinción entre los dos sexos sino en campañas publicitarias muy marcadas en las que la mujer se entregada al hogar y a los niños y el hombre a los coches y a otros bienes. Nos encontramos en pleno siglo XXI en el que no se debería permitir esta desigualdad. Desde los primeros años de vida se hacen distinciones tales como los juegos de muñecas y ''cocinitas'' recaen en las niñas como algo normal mientras que en los chicos, los coches o las guerras. Queremos creer que no hay sexismo y que simplemente es una tradición, pero si una niña juega con coches o se interesa por el mundo que hemos creado para el sexo masculino no dudamos en darle un nombre peyorativo y verla con indiferencia al igual que con los chicos. Esto afecta a su nivel psicológico y a querer evitar todos aquellos pensamientos que no son acordes con su sexo. La represión que puede llegar a tener esta persona puede crear problemas futuros y un rechazo hacia lo que realmente es. Deberíamos aprender a dejar libres a los niños y que ellos se enfrenten a su yo interior antes de ponerle unos patrones marcados. 

Toros: ¿Matanza o deporte?

 Las corridas de toros son un referente a nivel mundial del territorio español. Esta tradición se remonta al siglo XVIII tal y como lo conocemos ahora, pero podemos datarlo de múltiples siglos más de antigüedad. En la actualidad hay numerosas opiniones sobre esta práctica desenfrenada. Unos cuestionan la palabra matanza por las humillaciones que recaen en el animal hasta su muerte y el grado de salvajismo y, por otra parte, otros le otorgan los términos de tradición y cultura por la alabanza hacia el animal y la exaltación y honra de él hasta su muerte. Son opiniones totalmente contrapuestas que han llegado a escandalizar a las diferentes clases sociales y políticas del país además de a diversos territorios. Si hay que asignarle un nombre a cada una de las labores que hacemos lo más importante es encontrar un término real a esta supuesta tradición. Éticamente el juego que se hace con el toro recrea salvajismo e impiedad pero por otro lado, las salidas de este animal al mundo real son realmente pocas ya que carece de utilidad y se perdería. La regularización de estas corridas y los diferentes puntos de partida de los diferentes organismos debería ser tomada en cuenta para lograr una estabilidad.

Mensajes subliminales: ¿Son simples percepciones que nosotros hacemos o son juegos de las compañías a través del subconsciente?

La infancia de millones de niño ha estado rodeada de los logros de la factoría Disney. ¿Quién no ha visto una película de princesas o de Mickey y Minnie? Tras generaciones rememorando esos dulces años rodeados de inocencia y de los inseparables amigos que se iban cosechando podemos visualizar que no todo es lo que parece. Si nos damos cuenta en el siguiente vídeo esta factoría oculta unos mensajes que solo logra observar nuestro subconsciente.
No solo en el mundo del cine podemos encontrarlos sino que en cualquier sector de la industria juegan con nuestra mente a través de ellos. Si nos paramos detenidamente a ver el trasfondo de una canción o de un anuncio nos encontramos imágenes o palabras que no habíamos detectado con anterioridad. ¿Son simples percepciones que nosotros hacemos o son juegos de las compañías a través del subconsciente? Sinceramente yo opto por la segunda parte de la cuestión y opino que las multinacionales ponen en juego diferentes opciones mentales que inviten a unos determinados roles y a unas diferentes formas de actuar y pensar. ¿Hasta qué punto será viable? ¿Cómo nos afectará a largo plazo?

jueves, 3 de mayo de 2012

Semillas Terminator: ¿salud o negocio?

    La intención original de la tecnología de semillas estériles fue la de asegurar que las semillas biotecnológicas no pudiesen reproducirse en escenarios sin control.  Monsanto y otras compañías están explorando de manera activa una tecnología que permitiría la existencia de esta protección sin poner en riesgo a los agricultores dueños de pequeñas parcelas. Por ejemplo, sería posible el crear variedades en las que la semilla resultante no fuese estéril, pero que no portara el rasgo biotecnológico.

 En pleno siglo XXI  la economía mundial atraviesa una etapa de recesión en la que grandes compañías, de diferentes ámbitos, ejercen un monopolio de muy diversas características. En el sector de la agricultura se representa mediante los nuevos tipos de semilla que han sido científicamente manipuladas para adquirir unos requisitos de producción controlados y para la prevención de posibles daños en el crecimiento de las plantas. No es una mera casualidad que algunass multinacionales importantes se hicieran con el poder de producción de estas semillas. Como podemos observar en el texto, el fin de este tipo de manipulación es la de evitar posibles daños en el desarrollo de las siguientes semillas. Pero, ¿es realmente el verdadero fin de estas multinacionales? Numerosos científicos observan que este proceso podría tratarse sin la intervención de estas técnicas que afectan a la naturaleza. A su vez, un factor extraño en la producción de estas semillas es la distribución ya que esta es realizada de forma muy reducida. Esto no solo afectará a las organizaciones privadas sino también a los pequeños propietarios que se verán obligados a renovar las semillas todos los años. Supondrá cuantiosas derramas a nivel económico y un negocio para aquellas multinacionales que la controlan. La compañía Monsanto, sin embargo, propone el libre mercado de este tipo de cultivo en el que se podrá optar por las diferentes semillas. A nivel internacional la especulación sobre este tema ha traído consigo repercusiones importantes ya que no solo afecta al control de la agricultura sino al de los diferentes aspectos de la vida cotidiana. Esto no es un juego, es una realidad.